Hace exactamente medio siglo un 20 de octubre de 1976 un chico de 15 años con el pelo negro enrulado ingresó al comienzo del segundo tiempo en el partido entre Argentinos Juniors y Talleres de Córdoba. Con el 16 en la espalda la primera pelota que tocó fue para tirarle un caño a un rival. Así en la cancha del "Bicho" de La Paternal nacía la leyenda futbolística de Diego Armando Maradona (60). Este martes se reanudó el juicio por la muerte de este astro del fútbol con los primeros alegatos de las defensas. La psiquiatra Agustina Cosachov (41) y del psicólogo Carlos Díaz (35) solicitaron la absolución por la muerte del "Cebollita". La defensa Díaz fue la primera en dar sus argumentos ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 de San Isidro para defender al psicólogo de los delitos de homicidio con dolo eventual y homicidio culposo tal como señalaron cuatro de los seis acusadores. Los restantes pidieron su absolución.Luciano Zorrilla tomó el micrófono y dijo que "la defensa técnica tiene una certeza: el psicólogo nunca debió haber estado sentado en este banquillo". "Las mismas acusaciones no lograron ponerse de acuerdo con qué hizo el psicólogo qué conducta reprocharle." La muerte de Maradona produjo un impacto en toda la sociedad y en el mundo y esta parte no desconoce el dolor de sus hijas pero otra cosa es la responsabilidad penal. "La justicia exige pruebas y en este debate respecto al licenciado Díaz esa prueba brilla por su ausencia" indicó.Zorrilla hizo referencia al pedido de absolución realizado por Félix Linfante abogado de Jana Maradona y afirmó que "destruye categóricamente a las demás acusaciones". En su alegato la fiscalía solicitó que Díaz sea condenado por el delito de homicidio culposo al igual pidió Fernando Burlando abogado de Dalma y Gianinna Maradona; y Eduardo Ramírez letrado de Diego Jr.; Mario Baudry representante de Verónica Ojeda se encuadró en el homicidio con dolo eventual.Los alegatos fueron transmitidos por el canal de Youtube de la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires mediante la gestión de la Subsecretaría de Comunicación y Medios.Tras su exposición Diego Olmedo comenzó con su alegato que se centró en demostrar que Díaz no privó a la familia de ir a ver a Maradona en los últimos días de vida. Vamos a probar que Díaz es inocente aunque no le guste a alguna de las acusaciones. En primer lugar defendemos a un psicólogo especialista en adicciones. No es médico ni enfermero. Díaz fue contratado para que Maradona no tome alcohol ni se drogue y Maradona murió sin droga ni alcohol en sangre” expresó en su alegato de cierre.Olmedo relató que el ex futbolista “no podía ir a una comunidad terapéutica porque era Maradona una persona con su personalidad no podía ir ninguna comunidad donde había reglas que respetar si no se lo expulsa”. Se le adjudica haber ideado la internación domiciliaria. Díaz no convenció a nadie” afirmó el letrado quien no dudó en decir que “el objetivo de Díaz era curar a Maradona de su adicción al alcohol”. El defensor apuntó contra Maximiliano Pomargo asistente de Maradona quien no dejaba ingresar a Díaz para ver al ex astro futbolístico y señaló que el psicólogo “informó a las hijas y al entorno como iba a ser el tratamiento” contra las adicciones. El dolor merece respeto. La justicia exige pruebas. Y en este juicio y respecto al psicólogo Carlos Díaz la prueba ha brillado por su ausencia” dijo.Olmedo quien durante el debate se caracterizó por sus comentarios irónicos enumeró las actitudes que se le reprochó a Díaz entre los cuales estaba no haberlo internado en una clínica de salud mental algo que la Ley de Salud Mental indica que no se puede ya que no se presume la incapacidad del paciente.También se le reclamó la organización de la internación domiciliaria invadir el plan farmacológico y no haberlo supervisado. “La muerte de Maradona tiene que ver con cuestiones médicas que se exceden a Carlos Díaz” sintetizó.Por estos argumentos Olmedo solicitó la absolución de su cliente. “La acusación no pudo determinar que norma ni el riesgo que implementó para que muera Maradona ni que pudo hacer para evitarlo” concluyó. A prepaga abandonou Maradona"Após um intervalo começou o alegato de Vadim Mischanchuk, defensor de Cosachov, e quem iniciou sua exposição oferecendo seu respeito à família de Maradona na presença de suas filhas Jana Dalma e Gianinna.Mischanchuk mostrou chats e documentação em uma tela. A defesa concentrou-se, em grande parte do tempo, em responsabilizar a Swiss Medical pela internação de Maradona. De nenhuma maneira a doutora Cosachov foi improvisada, mas sim obsessiva. A prepaga atrapalhou tudo desde o primeiro momento em que o paciente quis ir para casa; tudo o que veio depois. Ficou provado que a prepaga queria tirá-lo de cima da Clínica Olivos. "A prepaga abandonou Maradona" arrematou o advogado.O defensor descreveu como "cruel" os manejos feitos na prepaga e qualificou de "improvisada" e de "titiriteros" a gestão médica. Cosachov, desde o primeiro dia, disse que era a psiquiatra de Maradona; nunca chutou a bola para fora; ela queria que ele deixasse o álcool", sustentou.Embora a coordenadora da Swiss Medical fosse Nancy Forlini, também acusada na causa, Mischanchuk afirmou que a ela "pressionavam de cima" e apontou sobre postos hierárquicos da prepaga. Aqui julgamos certezas e a agonia de 12 horas não ficou provada. Cosachov fez tudo o que pôde; não foi indiferente. Tinha dois objetivos: álcool zero e a tomada de medicação", sustentou.Mischanchuk apontou que Cosachov não sabia que não havia sido cumprido o controle médico e que não teve acesso aos enfermeiros. Maradona morreu de um evento cardíaco e não se pôde determinar o que o provocou. Não tinha álcool no sangue nem na urina; isso é objetivo", detalhou.Em outro trecho de sua extensa exposição, o advogado ressaltou que "o melhor prontuário clínico é o da Agustina Cosachov" e acrescentou que à psiquiatra o entorno ocultava como estava o paciente. A situação de Agustina Cosachov analisada com toda a prova merece sua absolvição porque não se provou que nenhuma conduta dela, ativa ou omissiva, produziu o trágico desfecho resumiu. Para o advogado, não houve conduta dolosa nem culposa por parte da acusada, mas levantou subsidiariamente que, no "hipotético caso" em que o tribunal lhe reprochasse algum delito, este deveria ser culposo, embora para ele isso "não se provou". E baseou sua postura no princípio jurídico do "in dubio pro reo", ou seja, o benefício da dúvida. AA








